
El pasado domingo 13 de junio, tocó sufrir un poquillo en una ruta en la que participamos unos 40 ciclistas para realizar aproximadamente 80 km.
El día estuvo marcado por el mal tiempo, ya que empezamos a pedalear con lluvia, se pasó frió y calor, ya que al terminar la ruta el sol empezó salir y sombran ya los chubasqueros.
En cuanto al terreno, pues un poquito de todo, nada más empezar en la bajada a Montesclaros nos encontramos con el camino lleno de agua y muchas piedras, por lo que era complicado permanecer encima de la bici sin tener que poner el pie en el suelo en alguna ocasión. Tras este
El día estuvo marcado por el mal tiempo, ya que empezamos a pedalear con lluvia, se pasó frió y calor, ya que al terminar la ruta el sol empezó salir y sombran ya los chubasqueros.
En cuanto al terreno, pues un poquito de todo, nada más empezar en la bajada a Montesclaros nos encontramos con el camino lleno de agua y muchas piedras, por lo que era complicado permanecer encima de la bici sin tener que poner el pie en el suelo en alguna ocasión. Tras este
tramo nos con tramos con caminos más anchos de tierra, pero esta comodidad se terminó al llegar a la Iglesuela, desde aquí empezaron las subidas y rampas que nos llevarían ha coronar la cima del Piélago, muy duro y largo. Tras la ascensión tocaba la recompensa, un bonito descenso
para descansar las piernas y concentrar la fuerza en los brazos para agarrar con fuerza el manillar.

Cuando por fin llegamos a Marrupe, sentí alivio al saber que lo que nos quedaba ya no tenía ninguna dificultad en relación con lo que llevábamos a la espalda.Ya en Segurilla tocaba reponer fuerzas y comerse unas chuletillas todos juntos y comentar que tal se había dado la etapa.
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